Axel González – Periodista deportivo

Australia y Nueva Zelanda han puesto manos a la obra tras el mundial y ya parecen tener planificado su largo camino para clasificar y, posteriormente, competir en la máxima cita del futbol, a disputarse en 2030.
Los Socceroos, que desde 2006 compiten en la AFC, se vieron muy beneficiados por el desempeño mostrado en el Mundial. Y es que, a pesar de que no lograron avanzar de dieciseisavos de final, lo que llamó la atención fueron las individualidades talentosas con las que llegaron a la justa.
El portero titular, Patrick Beach, de 22 años, dio el salto europeo a la Ligue 1 tras ser fichado por el Troyes, recién ascendido. También, el defensor Alessandro Circati pasó del Parma de la Serie A de Italia a las filas del Bénfica en Portugal, club que disputa la UEFA Europa League esta temporada y cuya cifra de traspaso ha sido la más alta en la historia de Australia, (según datos extraídos de la misma selección).
https://www.instagram.com/p/DdtWQ1EiSf1/?dlrf=d3o5ZXpyaHEwbnd2https://www.instagram.com/p/DdtWQ1EiSf1/?dlrf=d3o5ZXpyaHEwbnd2
Por último, el atacante Néstor Irankunda, dejó el Wattford de Inglaterra para fichar por el Sporting CP, equipo que compite en la Champions la presente campaña.
Por otro lado, selección de Nueva Zelanda también ha puesto la mira en tener una base sólida y competitiva de jugadores jóvenes para 2030, misma que los lleve a ganar por primera vez en su historia un partido de Copa del Mundo.
El extremo izquierdo, Elijah Just, marcó tres goles en la justa mundialista y mostró un gran nivel de juego. Como era de esperarse, una gran oferta hizo que se uniera al Swansea de Inglaterra este verano, proveniente del Motherwell de Escocia.
Y es que la escuadra de Nueva Zelanda, al igual que Australia, ya cuenta con una base en el once titular que compite en las ligas europeas desde temporadas atrás, destacando a Chris Wood en el Forest de la Premier League y Joe Bell en el Viking de Noruega, disputando la presente Champions, por mencionar
La reciente fecha FIFA ha puesto a prueba ambos
procesos y dejó en entredicho que van por buen camino. Ambas naciones cuentan con la misma dirección técnica.
Australia se midió a Brasil en una serie de dos juegos: un empate a un gol y haciendo sufrir a los sudamericanos se unieron a una derrota4-2, misma que dejó argumentos positivos y un gran nivel de competencia.
Mientras tanto, Nueva Zelanda disputó cuatro duelos, dos de ellos ante selecciones mejor clasificadas como Panamá y Japón, compromisos que acabaron en empate y derrota, respectivamente. Sin embargo, el tropezón quedó en segundo plano al apreciarse un buen nivel de juego colectivo, con la expectativa de consolidar un progreso importante de cara al objetivo trazado.
Concluyo este texto redactando la satisfacción que uno como periodista observa en torno a cómo algunas selecciones mal posicionadas en el ranking FIFA, no dejan de buscar formas de progresar, a pesar de los resultados adversos, sabiendo que tarde o temprano llegará su momento y el futbol otorgará su recompensa. ⚽️🇦🇺🇳🇿



























