Una semana después del deceso de la Reina Isabel II de Inglaterra y tras suspenderse la jornada siete el fin de semana pasado por dicho acontecimiento, el fútbol volvió al Norte de Londres, específicamente al Tottenham Hotspur New Stadium donde tuvo acción la fecha ocho de la Premier League.

El equipo de los Spurs recibía al Leicester City en el cerrojazo de la jornada sabatina, donde se vivía desde antes del partido un ambiente todavía de duelo por la pérdida de la Reina. Las aficiones de ambos equipos llevaban pancartas, camisetas, mensajes de apoyo y demás para hacer notar su despedida a Isabel II.
Como era de esperarse, se guardó un minuto de silencio antes de comenzar el partido, los 22 jugadores más los árbitros respetuosamente bajaban la cabeza por la gran perdida. Una vez que pasaron los 60 segundos, la afición de los Spurs comenzó a arropar a su equipo con sus canticos tradicionales, pues de conseguir la victoria hoy podrían ponerse en la segunda posición antes de la fecha FIFA.
A las 5:30 de la tarde el árbitro pito el inicio del partido, los Foxes sacaron desde media cancha y el show de la Premier comenzaba. Tan solo pasaron seis minutos y el Leicester anoto sorpresivamente el primer gol de partido vía penal tras una falta cometida por Davinson Sánchez. Sin embrago, el gusto les duro poco, ya que a los nueve minutos Harry Kane ponía el empate de cabeza tras un recentro. Iban solo 10 minutos de partido y ya teníamos dos goles en el marcador, lo cual prendía mucho al público.
En el minuto 21 de acción, Eric Dier puso el segundo gol para los Spurs tras un tiro de esquina bien ejecutado, la afición estallaba tras el gol al igual que Antonio Conté desde la banca. Parecía que el partido se iba con marcador de 2-1 al medio tiempo cuando James Madison anotaba de nuevo sorpresivamente para los Foxes, los fanáticos de los visitantes y el técnico Brendan Rogers explotaban de alegría, debido a que su equipo no había mostrado intenciones de empatar hasta ese momento. Tras el descanso el Tottenham salió con todo al ataque, tanto que tan solo dos minutos de arrancar el complemento fue Betancourt quien robo una pelota en medio campo y al entrar solo al área grande ponía la ventaja para los del norte de Londres por 3-2.

Conté y Rogers hicieron modificaciones con miras al último tercio del juego. Uno de los cambios que llamo la atención, fue el ingreso de Son Heung Min quien sorpresivamente estaba en la banca y salió Richarlison quien poco hizo en 58 minutos jugados.
Al minuto 70 de acción toda la afición que estaba dentro del estadio comenzó a dar un minuto de aplausos, mientras en la pantalla del estadio se mostraba a la Reina Isabel II, quien duro 70 años en el trono de la Gran Bretaña.
Fue al 73 donde el coreano Son comenzó a dar su concierto de goles, ya que a pase de Perisic tras un balón robado, el asiático metía un zapatazo desde fue del área el cual doblaba al arquero del Leicester y ponía el 4-2 con un auténtico golazo. Sin embargo, el 7 del Tottenham nos enseñaba los bien que le pega con sus dos piernas, pues al 84 volvía a marcar otro golazo ahora de pierna izquierda y de nuevo desde fuera del área.
Antonio Conte no acababa de festejar cuando al 86 con otro error de la defensa de los Foxes, Son Heung Min convertía sus hat-trick en tan solo 14 minutos, lo cual hacia que el estadio se fuera de cabeza y la adrenalina al 100%. Cabe mencionar que el técnico italiano de los Spurs abrazo al coreano como una tipo disculpa por tenerlo en la banca por 59 minutos.
El anochecer comenzó a caer y el árbitro tomo su silbato para pitar el final al 93. El Tottenham goleo 6-2 y cosecho su quinta victoria de la temporada además de alargar su invicto tras siete jornadas, teniendo 17 puntos empatado con el City en la punta de la tabla. Por otro lado el Leicester se va casa como último de la tabla con solo un punto conseguido de 21 posibles.
